miércoles, 21 de mayo de 2014

Propuesta VI: Tradición literaria

La habitación propia

PROPONE

para su sexta sesión


-LA TRADICIÓN LITERARIA -


Italo Calvino en su ensayo “Por qué leer los clásicos” presenta los dos planteamientos, a menudo excluyentes, sobre los cuales hoy en día se sigue tratando la lectura de los clásicos: o se enmarcan en pura erudición y por lo tanto fuera de cualquier plan de estudio de las escuelas, o todo lo contrario, se tratan de fundamentales e imprescindibles y se presentan (e imponen?) como el centro de la cultura universal y, por tanto, la base de la formación intelectual de nuestras nuevas generaciones.

En su ensayo, Calvino, llama a la atención sobre cualquier aspecto del texto, contexto, del autor y de sus descendientes, tanto de sus precursores como de los de su propia época, sus estudiosos o sus rivales. En cada clásico o escritor puede ser significativo un elemento, el tono, las metáforas, las rimas, el ritmo, etc.  En definitiva, la importancia de los clásicos se encuentra en su intemporalidad. Su riqueza reside en su permanencia, su huella y, por supuesto, su siempre misteriosa relación con la actualidad.

“El clásico no nos enseña necesariamente algo que no sabíamos; a veces descubrimos en él algo que siempre habíamos sabido (o creído saber) pero no sabíamos que él había sido el primero en decirlo (o se relaciona con él de una manera especial). Y esta es también una sorpresa que da mucha satisfacción, como la da siempre el descubrimiento de un origen, de una relación, de una pertenencia”.

Aarón García Peña, presidente de la Agrupación de Retórica y Elocuencia del Ateneo de Madrid, exige a los escritores que conozcan a quienes les precedieron porque suya es la responsabilidad de aportar algo más y llegar al público. “La poesía tiene que gritar”, sostiene. En su último poemario, Los vertederos de la fama, alude a esa cierta vagancia de los poetas, a su falta de compromiso con el lenguaje, a la ausencia de ambición, de exigencia y de rigor en su obra.

Dice Calvino: “Los clásicos son esos libros de los cuales se suele oír decir: ‘Estoy releyendo…’ y nunca: ‘Estoy leyendo… El prefijo iterativo quizás sea en ocasiones delator de una pequeña hipocresía de todos quienes se avergüenzan de admitir que no han leído un clásico.  

Pero también podemos llamar clásicos a los libros que constituyen un tesoro para quien los ha leído y amado, y que constituirán una riqueza para quien se reserva el momento adecuado para leerlo por primera vez.


Preguntas para la reflexión:

¿Cuál es, para ti, uno de los mayores problemas en la enseñanza de los clásicos?

¿La lectura de clásicos viene acompañada a una cierta edad?

¿Por qué leer los clásicos en vez de concentrarse en lecturas que nos hagan entender más a fondo nuestro tiempo?

¿Estás de acuerdo con la afirmación de Aarón García Peña?


Lecturas recomendadas:

Italo Calvino “La lectura de los clásicos”


El Reto:

Todos tenemos nuestro gran clásico. ¿Cuál es el tuyo?

Tráete el fragmento del libro que te haya marcado.


¿Te atreves?


sábado, 26 de abril de 2014

Semana Especial Día del Libro


Con motivo del Día del Libro, la Tertulia Literaria de la Habitación Propia ha preparado una semana especial de actividades. El miércoles 23, Día del Libro, salíamos a la calle con nuestros disfraces de libros y preguntábamos a los transeúntes ¿por qué leer? Dejamos que nos escribieran en nuestras contraportadas y sus respuestas nos sorprendieron por creativas, espontáneas, sinceras y evocadoras.

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viernes, 11 de abril de 2014

Reto V

Nuestra compañera Elisa se animó con el último reto, ¡y el suyo no era nada fácil! ¿Recordáis el ejercicio? Había que narrar una anécdota personal desde la perspectiva de la otra persona involucrada. A Elisa le tocó "aquella vez que me encontré en la ventana del tren con el reflejo de mi cara". Pues de aquello ha salido algo tan maravilloso como este poema:


Mientras viajaba


A veces me da miedo respirar

considero injusta mi vida
me aletargo
cierro los ojos
y me elevo
y me veo allí abajo
sin saber quien soy
sin reconocerme
me veo como me ven otros
con interferencias
pequeños destellos de luz
la proyección de una cámara oscura
muy rápido
rápido, pasa mi mirada
como los árboles
en un tren en marcha
tampoco sé
como sabe ella
y entonces vuelvo a sentir miedo
de la desconocida
de mirada perdida
que se sienta a mi lado
y ella mira al paisaje
yo miro al paisaje
mientras las horas pasan
el sol se mueve
y las sombras cambian
y el desfile de personas
se levanta
y miran el paisaje
recogen las cosas
esperan
andan
y se marchan
y me pregunto si también tienen miedo
si conocen a quienes les acompañan
a veces estas visiones me asustan
censuro mi discurso
juzgo mis palabras
los pensamientos se disparan
me rodean el cuello
me amenazan
se burlan de mi
y no parece que se vayan
ella no dice nada
sólo calla
me mira irónica
se acerca altiva
no me pregunta mi nombre
ni me dice como se llama
me saluda y me interroga
"¿me conoces? ¿me esperabas?"
se cree muy lista
piensa que gana
parece no entender
que si no la conozco
ella tampoco a mí de nada
jugamos
jaque mate
vuelve a hacerlo
"zorra"
y gana

Elisa Vidal Riezu

lunes, 7 de abril de 2014

Sesión V

La habitación propia
PROPONE
para su quinta sesión

-TIEMPO Y MEMORIA-


El tiempo deja una estela en la memoria colectiva que no son más que datos en la memoria individual, hechos registrados a los que recurrir para contextualizar un recuerdo propio. Resulta interesante descubrir cómo la creación personal, fruto de unas vivencias únicas, acaba por clasificarse en una biblioteca histórica para el uso y el imaginario colectivos. A partir de una ficción, queda capturada una sociedad en el espacio-tiempo. Tolstoi, obsesionado por la reforma agraria en Rusia que diera a los mujiks la propiedad de la tierra y los liberara de la servidumbre, reflejó estas inquietudes socioeconómicas en sus relatos y novelas. Todos lo recordamos como el padre de la desdichada Ana Karenina. Pero “¿qué sabía Tolstoi de Ana Karenina?”, se pregunta Manuel Vicent. “Nada. Quien sabía de Ana Karenina era Ana Karenina”[1]. Quiere esto decir que un autor no sabe de sus personajes más de lo que se conoce a sí mismo. Este conocimiento necesita de la memoria. El recuerdo de lo acontecido y sentido nos da la medida de la realidad y cimenta la fantasía.

“Vivimos con suposiciones muy fáciles, ¿no? Por ejemplo, que la memoria es igual a sucesos más tiempo”, dice Julian Barnes. Barnes pone en entredicho la simplificación. Lo único que parece claro es que, en la fórmula –si existe alguna-, tiempo y memoria se ordenan así: tiempo antes que memoria. Cuanto más avanza el primero más se altera la segunda, que no es la misma cosa que el recuerdo. Un recuerdo puede quedar congelado en el tiempo, fijo y puro. No sucede igual con la memoria, pues acoge nuevos factores, elementos, vivencias, conclusiones etc. que afectan, como mínimo, a la manera de relacionarnos con ese recuerdo.

Rodrigo Fresán, escritor argentino, utiliza una divertida metáfora al identificar la memoria con el perro más estúpido al que lanzas un palo y te trae cualquier cosa. Pero no se debe entender la alteración como un defecto si de ella se obtiene la materia literaria. Así lo cree Manuel Vicent, que habla de una “erosión” en la que entra en juego la imaginación. El recuerdo inmediato y casi virgen sirve para el diario o la crónica. El recuerdo -atesorado, sufrido, mimado, moldeado, exprimido o deformado- se ramifica en razonamiento y fantasía. También en obsesión, trauma, reflexión, iluminación, ideas, sentimientos y emociones.

 “Lo importante es que de todo quede siempre algo, pues por minúscula que sea la llama que reste, tal vez alguien pueda recogerla para encontrar otra cosa.” Lo dice Enrique Vila-Matas, escritor español. El margen que deja la memoria desde el suceso al recuerdo es campo de cultivo literario; un espacio para la imaginación, invención, fantasía, pensamiento e intelecto. Su aprovechamiento depende de la predisposición y voluntad de cada uno.


Preguntas para la reflexión:

  • ¿Memoria + imaginación = literatura?
  • Estamos a merced de la memoria. ¿Crees que el tiempo invertido en la conservación de un recuerdo puede resultar vano, estéril o tiempo perdido?
  • ¿Crees que la memoria nos roba demasiada energía?
  • ¿Somos más vulnerables al pasado que al presente?
  • ¿Por qué la memoria desecha unos recuerdos y siente predilección casi obsesiva por otros?
  • En la perdurabilidad de un recuerdo interviene, sobre todo, la parte emocional. ¿También en su deformación?
  • El tiempo ¿es el origen de toda la angustia humana?
  • En el exilio, tiempo y memoria sobresalen casi por necesidad, como los elementos a través de los que el exiliado se relaciona con su patria o sus orígenes. ¿Son, quizá, el denominador común a la literatura de toda una generación del exilio?


Lecturas recomendadas:

-      Sobre el tiempo y la memoria; Revista de Letras.
-      Antigua luz; John Banville.
-      Brevísima reflexión sobre la memoria y Borges; Literofilia.

El Reto:

En la última sesión de La habitación propia hablamos de la memoria colectiva (consulta propuesta IV) y empezamos un reto que culminará en la próxima tertulia del 9 de abril con la lectura de nuestros resultados.

Rellena los siguientes campos:

Aquella vez que... (Ejemplo: me rompí un diente montando en bici)
Con: (Ejemplo: mi hermana)

¿Lo tienes? El reto consiste ahora en que narres la anécdota pero -¡atención!- desde la perspectiva de la persona, animal, objeto o ente abstracto que has mencionado en el segundo campo.


¿Te atreves?


domingo, 6 de abril de 2014

Reto IV

En la Habitación Propia del miércoles 19 de marzo de 2014, recordamos qué eran los sustantivos concretos (aquellos que percibimos a través de los sentidos) y los sustantivos abstractos (conceptos inmateriales). Del esfuerzo colectivo de todos los tertulianos salieron dos listas con ejemplos de ambas categorías. Cada tertuliano escogió un sustantivo de cada lista y formuló una frase. El reto, para la siguiente sesión, consistió en escribir un pequeño texto, relato, poema etc. que comenzara con la frase formulada.











(Zapatos + Valentía)

Mediremos nuestra valentía
con la intensidad con la que ataremos los cordones
de nuestros zapatos.

Porque nunca ha sido fácil poner distancia.
Y menos si la distancia es de mí,
hasta ti
O de ti,
hasta mí,
Da igual.

Pensemos por una vez con los pies.
Sin dejar huellas que hagan sospechar
sobre nuestro abandono.

Yo no he conocido mayor valentía
que la de tus párpados cerrados.

O la de mi equilibrio suspendido
confiando en tu abrazo.
Después de la última,
O penúltima,
(re)caída.

Pero, ¿sabes?
valentía también puede ser un gracias
pronunciado directamente a los ojos.

Hay quién tiene miedo a las palabras que
rozan más que el propio tacto.

A que les pises en mitad de un tango.
Miedo al vacío,
al grito de su soledad cualquier domingo.

Temor a los monstruos en el armario,
temor al castillo en Transilvania
A que no contestes porque…
A que me faltes justo cuando…
A que fuiste sólo entonces…
Temor a las respuestas de la bola de cristal.

Aunque en la vida real todos tenemos miedo,
que no se os llenen
las bocas de reproches.

Nuria López Bernal


(Burbuja + empatía)

Tu habitación

Tu burbuja no me suscita empatía.
Antes quisiera pincharla con los labios
Pero no puedo.
Así que me introduzco como un parásito
Y me siento en tu silla
Y te miro a los ojos
Varias veces
Hasta que me besas en la boca,
dos.
La primera más breve que la segunda
Y esta última para siempre y nunca más,
condenándonos.

Tu habitación,
que nunca será la mía,
territorio prohibido
conquistado con la destrucción y la muerte
de una amistad,
despide un olor conocido

y me despide a mí.

Laura Cano

Reto III

En el reto para nuestra tercera sesión, La habitación propia pedía a los tertulianos que defendieran su opinión a partir de una frase extraída de "Simulacro", la columna de Manuel Vicent en El País del 9 de marzo de 2014.


Así lo formulamos:


Estimado tertuliano,

“Media humanidad está sentada en la grada mirando como la otra media hace el ganso en la pista de este circo”

Ésta es tu opinión para la tertulia de esta semana. Defiéndela. Construye un texto propio que la reivindique. Tienes hasta 400 palabras y absoluta libertad literaria.



 Así lo defendieron los tertulianos:
                        

Somos contemporáneos a una sociedad en la cual, mediante el increíble y continuo avance de tecnologías destinadas a la comunicación, los grupos antagónicos son cada vez más... notorios, evidentes y potenciados. Diariamente, engrosando en número y fanatismo, personas de todo el mundo se afilian a organizaciones políticas, deportivas y religiosas. Participando en forma institucional o informal de algo de lo que se sienten parte y los identifica.

Cada grupo antagónico ríe por costumbres sociales, rasgos físicos, condición económica, de formación académica, de la presunta falta de habilidad técnica, incluso ríe por preferencias distintas de productos comerciales, por cuestiones que son totalmente ajenas a su funcionalidad...

Todo se ahoga en un gran griterío de risas sugeridas que nacen  de los propios miedos, escondiendo frustraciones y un gran temor a ser, sin sospechar que los que ríen de verdad no pertenecen a bandos, ellos no utilizan el silencio, al contrario, se valen del ruido, de lo fugaz, lo vulgar y superficial, para poder reír sin temor de la justicia de los pueblos oprimidos.


Iván Den Dauw



Porque la vida consiste, precisamente, en hacer el ganso, y funciona algo así como un circo. Algunos optan por observar el espectáculo muy quietecitos, admirados o envidiosos. Aburridos. Otros prueban acrobacias. Incluso se arriesgan a caer sin red. A veces, yo también descanso en la grada pero no aguanto mucho tiempo y prefiero la cuerda floja. Me tienta dominar a los leones sólo con los matices de mi voz y mis palabras . Al final, lo que más me asusta es la mirada de esa media humanidad tan insistente y estática.

Laura Cano

Sesión III

Propuesta III

La habitación propia
PROPONE
para su tercera sesión

-La tertulia y la opinión-

El acceso a la información es un aspecto clave, cuyo acceso o no, incluyendo su selección, procesamiento o interpretación, es generador de desigualdad social. Y es clave a su vez, también, para el desarrollo de una ciudadanía crítica que haga frente a la marea de unos medios de comunicación mayoritarios que destacan únicamente lo trivial y aquello que vende, encubre o llama la atención frente a otro tipo de noticias relacionadas con problemáticas sociales de interés y gran preocupación o importancia.

La superación de la era industrial y el desbordamiento de la globalización sobre nuestras sociedades han influido en nuestra educación y en el acceso a la información. También nuestros significados y significantes han cambiado. Aprendemos de ello que la cuestión para modificar el mundo es modificar la verdad común. Es por esto que siempre se quiera ejercer un control sobre ella.
La sociedad está continuamente llena de influencias. Para evitar la influencia de los poderes hay que preservar la verdad común. Así pues, intentar hacer que exista un mundo común será uno de los principales objetivos sociales. Preservar una verdad común basada en valores que preserven, promuevan y mejoren la calidad de la vida en comunidad, en una sociedad planetaria.

Estar alerta, ser conscientes de que no se cuenta todo lo que hay que contar, que hay silencios, muchos, demasiados, que hemos de seleccionar nuestra información. Ser lectores responsables. Plantearnos que detrás de cada mensaje hay un quién, un para qué, un por qué y un por qué en ese momento. El no dejar saber, también es una forma de dominación.
Poder aproximarnos a los hechos, estar informados, saber contrastar, formar nuestras propias opiniones y reconstruir nuestras propias verdades, al igual que aprender a respetar al que piensa diferente, son acciones que ya de por si implican intrínsecamente transformación social.
“Durante años, creí que la pedagogía era una disciplina desarrollada en torno a los estrechos imperativos de la escolarización pública. Y, sin embargo, mi identidad se ha forjado en gran medida fuera de la escuela. Películas, libros, periódicos, vídeos y música, de formas diferentes e importantes, contribuyeron a la configuración de mi política y mi vida más que mi educación formal, que siempre parecía relacionarse con los sueños de otros.
Ya no creo que la pedagogía sea una disciplina. Por el contrario, durante estos últimos años he sostenido que la pedagogía se refiere a la creación de una esfera pública, que reúne a la gente en sitios diversos para hablar, intercambiar información, escuchar, sentir sus deseos y dilatar sus capacidades para la alegría, el amor, la solidaridad y la lucha. Aunque no deseo idealizar la cultura popular, es precisamente en sus diversos espacios y esferas donde está teniendo lugar, a escala mundial, la mayor parte de la educación que tiene importancia” (Giroux, 1996, p.12).

Se define la tertulia como una reunión, informal y periódica, de gente interesada en un tema o en una rama concreta del arte o de la ciencia, para debatir, informarse o compartir ideas y opiniones. Por lo general la reunión tiene lugar en un café o biblioteca.  La tertulia es un instrumento magnífico para la educación en valores. Desarrolla habilidades sociales como la lectura, la expresión, la creatividad y el respeto a las opiniones de los demás.

Preguntas para la reflexión:
o    ¿Es el pensamiento único capaz de atravesarlo todo? ¿Cómo se construye la opinión pública? ¿En qué consiste una opinión? ¿Nos creemos portadores de una verdad absoluta al opinar? ¿La opinión de hoy en día ha perdido movimiento?
o    ¿Cuál es el papel de la cultura en todo ello? ¿De la literatura?
o    ¿Cómo influye la literatura en el cambio social? ¿Y cómo influyen los cambios sociales en la literatura?
o    La tertulia como práctica social de la esfera pública, ¿Cuál es su rol? ¿Qué aportan? ¿Conoces la evolución que han sufrido las tertulias literarias?
o    ¿A qué nuevos cambios han de hacer frente las tertulias? ¿Qué nuevos retos deben proponerse?

Lecturas recomendadas:
“Placeres inquietantes” Henri Giroux (1996), Prefacio, pág 13.

El Reto:
Estimado tertuliano,

“Media humanidad está sentada en la grada mirando como la otra media hace el ganso en la pista de este circo”

Ésta es tu opinión para la tertulia de esta semana. Defiéndela. Construye un texto propio que la reivindique. Tienes hasta 400 palabras y absoluta libertad literaria.




¿Te atreves?